2021, el año de los commodities

El año 2021 se ha caracterizado por un continuo rally en las materias primas, que se convirtieron hasta ahora en los activos estrella. Más allá de que las alzas en los commodities hayan sido prácticamente generalizadas, los aumentos más grandes se han dado en el segmento de productos agrícolas y los metales industriales.
La suba se explica a raíz de la conjugación de la rápida recuperación de la actividad en las economías que más traccionan la actividad y el crecimiento económico global (China, EE.UU.). Asimismo, si consideramos la acumulación de estímulos fiscales y monetarios que los países lanzaron al mercado para combatir la recesión generada por la pandemia y las disrupciones del 2020 en las cadenas logísticas y productivas que provocaran cuellos de botella en la oferta de algunos de estos commodities, conseguimos un coctel perfecto para el alza de estas materias primas.
En este sentido, el movimiento en los precios no ha tardado en reflejar esta situación con abruptas subas de precios y que aceleraron aún más significativamente en los últimos meses, lo que llevó a alzas superiores al 35% en los commodities energéticos como el petróleo, superiores al 25% en algunos metales industriales como el cobre, el acero y el aluminio.
Por su parte se registraron aumentos superiores al 50% en casos particulares de disrupciones en las cadenas productivas, como en el maíz que no puede abastecer la demanda china y la madera que tampoco alcanza para satisfacer los pedidos de la industria de la construcción en Estados Unidos.
En la medida de que las reaperturas de las economías continúen y la oferta vuelva paulatinamente a la normalidad, consideramos que podemos seguir viendo continuidad en el movimiento al alcista de las materias primas. Sobre todo, en el caso de las utilizadas con fines industriales, que además se encuentran inmersas en una tendencia estructural de aumento de su demanda por el esfuerzo de los países en la transición verde, que termina potenciando la inversión en infraestructura para transporte y energías renovables.
La forma en la que los inversores pueden posicionarse directamente en commodities es a través de la utilización de ETF’s, algunos de los cuales se valen de la adquisición de materias primas físicas para replicar el movimiento de su cotización, como lo que sucede en el caso del GLD y el SLV, ETF’s cuyos portfolios están compuestos por oro y plata física respectivamente, replicando el movimiento del precio de estos metales.
Otro ETF comúnmente utilizado para este fin es el PDBC, que permite posicionarse en una cartera diversificada de commodities (petróleo, metales industriales, metales preciosos, materias primas agrícolas) y logra replicar el movimiento en el precio de esta canasta de materias primas.



