Anécdotas de Sarmiento

Anécdotas de Sarmiento

Por Profesora Valeria Sacchi

Es oportuno rescatar varias acciones de Sarmiento quien de su puño y letra sostenía: “…Pasó eso, sobrevino la batalla de Caseros y a mí me pareció que entonces era llegada la oportunidad de hablar de agricultura y en Mendoza me entendí secretamente con un ministro y le dije: hagamos en Mendoza una quinta de agronomía para introducir todos los árboles que envíen de la quinta normal de Santiago. El ministro me dijo: perfectamente, vamos á trabajar y ha de haber entre mis papeles una orden del ministro del Interior en Chile, al director de la quinta normal, diciendo: habiendo el señor Sarmiento contribuido poderosamente á la formación de la quinta normal de Santiago, entréguensele todas las plantas que pida y quiera remitir á Mendoza. Efectivamente, fue a Mendoza un agrónomo llevando plantas de la quinta normal.  No eran flores, ni mosquetitas: eran olmos, eran encinas, diversas variedades de coníferas y constituían todo el material para mejorar el trabajo en un pueblo agricultor como Mendoza”.

“Se levantó la opinión pública en masa contra el atentado: tenía muchos amigos en Mendoza, amigos de partido que me estimaban mucho y sin embargo, ellos, los urquizistas, los partidarios de Buenos Aires y los provincialistas, todos unidos, estuvieron en contra de la quinta normal diciendo que era un establecimiento de lujo, un absurdo, etcétera, etc. El plan de la quinta normal no pedía sino cuatro peones y un terreno de San Nicolás que pertenecía al Estado”.

“No pudo, pues, establecerse la quinta normal en Mendoza; pero el desechado agrónomo tomó en el declive de un cerro una cuadra de terreno ; puso sus plantas allí, introdujo ciento treinta variedades de viña de Europa y gran cantidad de las que sirven para hacer vino de Burdeos; corrigió los defectos de las nuestras é hizo un vino de Burdeos tan bueno, que estaba enojado porque en la Exposición de París sólo le dieron una medalla de bronce, porque él esperaba una de oro; como si con las pobres viñas nuestras pudiéramos competir con los vinos de Francia. Sin embargo, le dieron un premio pero él se dio otro premio vendiendo á muy buen precio una gran cantidad de esas plantas que no habían preferido que se las dieran de balde y lo peor era que les vendía gato por liebre á veces, porque un individuo que quiso hacer vino de Burdeos, le compró cuatro mil plantas de viña de Burdeos y sólo le salieron mil: todas las demás se las había cortado de las cepas de Mendoza y se las había vendido á peso de oro, según es fama”. ( Tomo XX DISCURSOS PARLAMENTARIOS. Pág. 61-63)

“A pedido de don Domingo F. Sarmiento se han introducido en Buenos Aires los primeros pies de mimbre, planta de una aplicación universal y que en Buenos Aires hacía falta para levantar terrenos bajos, hacer cercos, canastos, sunchos para pipas y otras mil aplicaciones. Su fácil y rápida propagación permite esperar que en tres años haya millones de plantas de este precioso artículo. M. Pouget ha dejado muestras aquí y en el Paraná de pita en estado de hilaza para la cordelería; producto que por valor de millones exporta Méjico y otros puntos de América. Quien sepa que puede obtenerse el valor de cuatro reales papel en hilaza de cada hoja de lapita, juzgará de la importancia para Buenos Aires de esta producción. M. Pouget, director de la Quinta normal de Mendoza, lleva á su regreso variedad de plantas de Montevideo y Buenos Aires, que completa las preciosas colecciones de árboles que se están formando en Mendoza, admirando que bajo clima tan feliz, donde las plantas tropicales, como el habanero, la guayaba y el chirimoyo del Brasil fructifican al aire libre al lado de las plantas de los climas templados, no haya algún establecimiento público para desarrollar la agricultura, reuniendo, introduciendo y propagando las plantas útiles. M. Pouget, más inteligente horticulturista práctico y agrónomo que hábil razonador, ha caído en el mismo pensamiento que ha servido de base al Plan de educación común y silvicultura, que pretende civilizarla Pampa, el ganado, los hombres y los niños con solo la propagación sistemada de los árboles de bosque en la campaña”. (Tomo XXV.POLÍTICA – ESTADO DE BUENOS AIRES. Pág.42-43)