Como invertir tus ahorros

Como invertir tus ahorros

Dra. Mónca P. Molina

La pregunta es si tienes unos ahorros y antes comprabas dólares o constituías un plazo fijo?

¿qué hago ahora?…en estos momentos, con una gran inflación y plazos fijos que se desactualizan, tienes algunos medios para aprovechar un poco más nuestros ahorros.

Ganarle o al menos empatarle a la inflación es el desvelo de todos los ahorristas.  Con pocas alternativas disponibles para ir tras ese objetivo sin asumir riesgos desmedidos, los plazos fijos precancelables en UVA más 1% que debutaron este mes cosecharon muchas consultas para saber cómo funcionan. Las operaciones concretadas,  son por ahora pocas, pero se confía en que las colocaciones irán tomando ritmo a medida que este producto, ajustable por inflación, se conozca mejor. El instrumento que obligatoriamente todos los bancos deben incluir en su escaparate desde el 1º de Febrero, por orden del Banco Central (BCRA) busca persuadir a los ahorristas de quedarse en moneda local tentados por la garantía que la tasa que perciban siempre será positiva en relación a la inflación. Sucede que las tasas de interés que pagan los plazos fijos tradicionales se van acomodando a la baja desde que asumió el nuevo gobierno y, así, aumenta la brecha con la inflación, quedando los rendimientos en terreno negativo.

La inflación proyectada, según el Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) de enero, publicado por el Banco Central, es de 41,7% para este año. La tasa de referencia para los depósitos de los ahorristas a 30 días se ubica entre 34% y 35%. La diferencia se traduce en una todo pérdida para el bolsillo. En ese contexto, los plazos fijos nominados en Unidad de Valor Adquisitivo (UVA), que se actualiza por el Coeficiente de Estabilización de Referencia (CER), linkeado a su vez con el índice de precios al consumidor, aseguran mantener el poder adquisitivo, algo que no es un dato menor. 

¿Siempre conviene este tipo de depósitos antes que el tradicional?. La respuesta es no. No siempre. Según la normativa del Banco Central A 6871, el depósito se constituye a un plazo de 90 días pero se puede cancelar anticipadamente a partir de los 30 días, siempre que eso se solicite con 5 días hábiles de anticipación. Al precancelarlo se pierde la ventaja de tener un rendimiento equiparable a la inflación. No tiene penalidad la cancelación anticipada pero por la normativa del BCRA, en ese caso no se toma como referencia la cotización de la UVA y se hace un devengamiento simple de intereses con la tasa que dicta el BCRA. Si un cliente hace un plazo fijo UVA+1% de interés a 90 días y pide cancelar al día 30, no se tomará como referencia el valor de la UVA y el interés del 1%, sino que se considerará la tasa anual nominal publicada por el Banco Central el día de constitución del plazo fijo como si fuera un plazo fijo en pesos tradicional a 30 días. Al momento de constituir un plazo fijo en UVA precancelable, se pacta la tasa que se pagará si se precancela. Con ese dato, los clientes pueden ir comparando ese rendimiento con el incremento que tiene la UVA. Mientras este último sea mayor, conviene mantener el depósito hasta el vencimiento. Más allá de esta nueva opción, el menú para un ahorrista que quiere encontrarle una salida rentable a los pesos con los que no puede comprar dólares (al menos en el mercado formal y sin pasar por las operatorias de dólar Bolsa) incluye otros instrumentos ajustados por inflación. Sin ir a títulos de la deuda soberana, que encierran un altísimo grado de incertidumbre y de riesgo, hay obligaciones negociables (ON) de empresas que ajustan por UVA o por tasa Badlar; plazos fijos en UVA a 90 o 180 días con tasas de 2%y 3%(no precancelables); cajas de ahorro que son ajustables por UVA (a estas dos últimas opciones las ofrece el Banco Provincia) y fondos de inversión que tienen parte de su stock en instrumentos ajustables y que pueden transferir el rendimiento en mayor o menor medida a los inversores. La decisión sobre qué elegir dependerá mucho del tipo de inversor, de sus necesidades a corto y mediano plazo y de las espaldas que tenga para poder enfrentar pérdidas en el intento de obtener mayores ganancias. Lo más recomendado por los analistas para los no familiarizados con la gestión de inversiones y que, probablemente, siempre destinaron sus ahorros a comprar dólares, es ir a los fondos comunes de inversión (FCI) e incluso hacer un mix con plazos fijos. Los FCI pueden estar gestionados por administradoras de los bancos o por firmas independientes. Todos están regulados y monitoreados por la Comisión Nacional de Valores, (CNV) lo que garantiza transparencia en el modo de operar. Las diferencias entre invertir en un plazo fijo u optar por un FCI radican básicamente en que en el primero la tasa es cierta, mientras que en un FCI se habla de retorno esperado; la liquidez de un FCI es mayor que la de un plazo fijo y la alternativa de un FCI le permite al inversor una mayor diversificación de activos. Según su análisis, la principal desventaja de un plazo fijo es la iliquidez. Y menciona otras: el riesgo de que se dispare el dólar y eso se traduzca en una aceleración de precios. En este escenario el inversor con plazo fijo en UVA estaría cubierto frente a la inflación pero no frente a la devaluación generada por el alza en el tipo de cambio. Para el inversor que buscan diversificar, las cauciones bursátiles son una alternativa. En el mercado de capitales, un instrumento muy similar al plazo fijo es la caución bursátil. La diferencia está en que es posible colocar dinero a plazos notablemente inferiores que los de un plazo fijo, como 1, 3, 7 o 10 días. A pesar de que las tasas rondan el 30% anual, las cauciones cuentan con la ventaja de ser mucho más líquidas, tema no menor en esta coyuntura. Para quienes acepten algo más de riesgo, se  apunta a los fondos de renta fija de corto plazo. Para los moderados que acepten una mayor volatilidad, es una opción un fondo que invierte en cuentas remuneradas, plazos fijos (tradicionales y precancelables), fondos comunes e instrumentos como ON. Por su parte, la demanda de dólares sigue activa, dentro del límite de los 200 que pueden comprarse por mes. En ningún banco dan cuenta de una caída de las compras. ¿Qué hacer con esos billetes? La respuesta no es fácil y los analistas concuerdan en su mayoría que son tiempos de extremar el cuidado.