“Creemos en un proyecto industrial de largo plazo basado en producción, exportación y empleo”
El representante exclusivo de Mercedes Benz en el país mantuvo un encuentro con Axel Kicillof que definió como “muy positivo. En su planta de La Matanza, sumó la producción de la Sprinter con caja automática, con una inversión de cien millones de dólares.

Para Daniel Herrero, CEO y presidente de Prestige Auto, representante exclusivo de Mercedes Benz en Argentina, la prioridad es “cuidar cada puesto de trabajo, dar previsibilidad a nuestras familias e incorporar el talento necesario”. Cuando habla, agradece el apoyo de los trabajadores y el sindicato en lo que define como “un contexto desafiante” y, desde el Centro Industrial Juan Manuel Fangio en el partido de La Matanza avanza con el lanzamiento de la nueva Sprinter equipada con transmisión automática.
Herrero estuvo al frente de Toyota Argentina durante doce años. Y, a mediados del año pasado, decidió sumarse al comando de la empresa alemana que tiene su planta en la localidad matancera de Virrey del Pino. Conocedor del rubro, estuvo reunido con Axel Kicillof, donde le comentó del nuevo utilitario que se suma a la línea de producción local.
El contexto “desafiante” del que habla Herrero está marcado por las complicaciones para producir en el país en tiempos de apertura indiscriminada de importaciones y un presente económico cada vez más complejo. Sin embargo, a contramano de otras automotrices que suspendieron empleados, Prestige Auto invirtió 100 millones de dólares y sumó 200 trabajadores desde junio de 2025 a la fecha.
El objetivo para el 2026, detallaron desde la firma alemana, está en pasar de producir 65 unidades diarias a 90, y proyecta exportar 11 mil unidades hacia distintos mercados de Latinoamérica.
—¿Qué conclusión saca del encuentro con Axel Kicillof?
—La reunión fue muy positiva. Le compartimos al gobernador que en estos días iniciamos en Mercedes-Benz la producción de la Sprinter con transmisión automática en nuestra planta de La Matanza. Además, conversamos sobre posibles medidas para reducir los costos de producción, con el objetivo de seguir generando empleo y potenciar las exportaciones.
—Como en muchos rubros, hay un debate respecto la presión tributaria. ¿Qué pasa con la producción automotriz?
—Argentina tiene una carga impositiva alta y eso impacta en toda la cadena. Para dimensionarlo, según datos de la Asociación de Fabricantes Automotores (ADEFA), cerca de la mitad del valor de un vehículo son impuestos. En ese contexto, Buenos Aires puede quedar en desventaja relativa cuando se suman adicionalmente impuestos provinciales. Nuestro planteo es competir en igualdad de condiciones, con reglas claras, previsibles y costos tributarios comparables entre jurisdicciones. Lo que defendemos es una agenda productiva que permita bajar costos sistémicos para sostener empleo y exportaciones.
—¿Cuál es para usted el eje sobre las relaciones laborales?
—El desafío es que el marco laboral acompañe la transformación tecnológica y permita crear empleo de calidad. El eje de la discusión pasa por educación y capacitación. El futuro traerá puestos que exigirán nuevas competencias. Por eso es clave impulsar la formación técnica y habilidades digitales, articulando el trabajo entre empresas, sindicatos, Estado y el sistema educativo para preparar a las personas y sostener la competitividad de la industria.
—En su discurso de lanzamiento de la Sprinter con caja automática habló de “nuevas variantes” que serán anunciadas. ¿Hay expectativas de contratar empleados?
—Al hablar de “nuevas variantes”, siempre hay una expectativa positiva porque implican más actividad, mayor complejidad productiva y más valor agregado. Más allá de esto, desde el inicio de las operaciones de Prestige Auto, en junio pasado, ya incorporamos más de 200 empleados a la compañía, y hoy nuestra prioridad es cuidar cada puesto de trabajo y dar previsibilidad. En un contexto desafiante y con mayor competencia, la excelencia y la eficiencia operativa son la única forma de seguir creciendo.
—¿Qué impacto tiene el modelo económico actual en lo que repesta a importaciones y producción nacional?
—Una mayor competencia y un aumento de las importaciones pueden ampliar la oferta y beneficiar al cliente. El punto es asegurar que la producción local pueda competir en condiciones razonables, sin arrastrar una carga de costos sistémicos que la deje en desventaja. Cuando a la presión tributaria interna se suman costos como los derechos de exportación y una logística más cara, la competitividad se ve afectada. Queremos competir, pero en igualdad de condiciones frente a los demás jugadores del mercado.
—¿Por qué Mercedes Benz apuesta a fabricar cuando otras terminales están orientándose a la importación?
—Porque creemos en un proyecto industrial de largo plazo basado en producción, exportación y empleo. Estamos ejecutando una inversión de 100 millones de dólares para optimizar procesos productivos y capacidades, incluida la incorporación de la transmisión automática a la Sprinter. Fabricar localmente es sostener las capacidades industriales, la cadena de valor y una presencia regional con estándares globales de Mercedes-Benz.
—¿Es posible fabricar más autos en la provincia de Buenos Aires o sólo tiende a ser rentable fabricar utilitarios y pick up?
—Se puede fabricar más, pero depende de escala, integración regional, competitividad y demanda. Los autos suelen requerir plataformas globales y volúmenes muy altos; los utilitarios y pick-ups tienen, en general, una ecuación regional más robusta por su perfil exportador. En nuestro caso, la Sprinter tiene una trayectoria consolidada, por eso aumentamos el ritmo productivo y apuntamos a 90 unidades por día como parte del plan 2026.
—¿El ingreso de vehículos chinos dificulta el panorama o no incide mientras no sean utilitarios?
—La competencia siempre incide. En Argentina se ve un crecimiento acelerado de marcas chinas, especialmente en autos y, sobre todo, en electrificados. En utilitarios, el impacto depende del tipo de producto, precio y posventa; pero el principio es el mismo: competir con calidad, productividad y reglas equivalentes. Nuestra respuesta es seguir invirtiendo, diversificando la oferta, donde la Sprinter automática es un ejemplo, y fortaleciendo exportaciones.



