
El ministro de Economía, Luis Caputo, hizo una larga exposición hace una semana en la que dijo que para el final del mandato de Javier Milei iba a haber una rebaja para el 90% de los impuestos. “Cuando la economía empiece a crecer vamos a devolver esa plata en baja de impuestos”, explicó. Al mismo tiempo, descartó realizar reducciones fiscales ahora por un tema de recaudación y la necesidad de mantener el equilibrio fiscal.
La teoría económica está dividida en este punto: unos dicen que se necesita crecer para bajar impuestos y otros que se necesita bajar impuestos para crecer.
En el sector automotor hay un reclamo generalizado de fabricantes, importadores y consumidores para aliviar el peso del Estado. Hay que recordar que cuando alguien compra un 0km está pagando por dos. Uno se lo queda el cliente y otro el Estado. La presión tributaria es, como mínimo, del 54% del valor de un auto.
En la cámara que agrupa a los importadores (CIDOA) elaboraron un informe que muestra que, si se bajan los impuestos, se recaudaría más y no menos por mayor volumen de ventas de autos. Dan el ejemplo con una reducción del arancel externo común de 35% al 20%. No de eliminarlo, ya que eso sería una utopía.
Este es el trabajo que hicieron los distribuidores de marcas no radicadas industrialmente en el país.
1 – Mayor recaudación
Considerando que en 2023 se importaron de intra zona (Brasil, México, Colombia, Uruguay) 135.000 unidades pagando 0% de impuestos a la importación y sólo 15.000 de extra zona pagando 35% de impuestos de importación, se proyecta que bajando al 20% el arancel de extra zona se llegarían a importar 60.000 unidades de extra zona pagando 20%. Eso conlleva a más recaudación porque se recauda más cobrando el 20% de 60.000 autos que el 35% de 15.000.
Asimismo, serian autos mucho más modernos, seguros y con equipamiento de última generación. (Pasar del ACE 14 al ACE 18 (Acuerdo de Complementación Económica) con Brasil).
2 – Menor salida de divisas
En el año 2023 el sector automotriz en su conjunto sufrió un déficit comercial de 8.700 millones de dólares. Un hecho insólito debido a que, si los 450.000 vehículos que se patentaron hubieran sido todos importados CBU (Completely Built Up – Terminados), el déficit comercial hubiese sido de 7.200 millones de dólares. Ahorro de 1.500 millones de dólares en salida de divisas.
Esto se debe a los precios de transferencia que realizan las terminales automotrices entre sí (se facturan a sí mismas entre distintos países dejando siempre el resultado en casa matriz). El 70 % de piezas que se importan para el ensamblado de cada auto son más dólares que ese mismo auto terminado.
Al igual que en 1989, la importación estaba totalmente cerrada y nos sorprendimos con los autos que producía el mundo: con levanta vidrios eléctricos, aire acondicionado, dirección asistida, apertura a distancia, etc. Hoy, dada la escasa participación de automóviles extrazona, estamos nuevamente ofreciendo autos caros, viejos, ineficientes y contaminantes. Sin avances tecnológicos.
3 – Más puestos de trabajo
Aumentar el volumen de unidades extrazona y de esta manera atomizar el mercado generando nuevos puestos de trabajo.
- Más oficinas administrativas del sector.
- Más puntos de venta en todo el país.
- Más lugares de post venta en todo el país. Talleres y Herramientas.
- Más personal en todas las áreas.
- Más desarrollo en el aérea de repuestos locales o mas recaudación impositiva en Repuestos internacional.
- Debido a la Robotización del ensamblado de autos, sólo el 4% del sector automotriz realiza esa labor industrial.
4. Más competencia – Precios más bajos.
- Más oferta de marcas y modelos innovadores.
- Modernización y optimización de productos con mejor calidad.
- Vehículos con mayor eficiencia y de mayor cuidado al medio ambiente.
- Desarrollo de nuevos Negocios para vehículos eléctricos.
- Mercado mas nutrido y mejor distribuido.
- Oferta de precios con mayor competencia.
- Precios más bajos



