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Invirtieron US$2,5 millones y duplicaron la hipoteca de su casa para inaugurar una innovadora planta láctea

Silvia Peretto y Federico Larroque, junto a sus cuatro hijos, encarnan una historia de esfuerzo y emprendedurismo. En 1999, fundaron Establecimientos Lácteos Silvia SRL en Luján, con la idea de producir queso mozzarella.

26 años después, y tras atravesar grandes desafíos, inauguraron en Suipacha su primera planta de leche larga vida UHT en sachet, apostando al crecimiento con una inversión de US$2,5 millones y la hipoteca de su única casa por segunda vez.

la familia hipotecó su casa para sacar un crédito y hacer la nueva planta

Un camino de esfuerzo y crecimiento

En 2002 adquirieron la fábrica de Unión Tamberos en San Sebastián, Chivilcoy, donde expandieron su producción con distintos tipos de quesos. En 2012 compraron la exfábrica Betiarruera en Suipacha, que reabrieron un año después. “Nuestra historia está marcada por el esfuerzo constante”, destaca Peretto.

Ahora, con la nueva planta, producirán leche UHT, yogures bebibles y leche chocolatada, con una capacidad de 6000 litros por hora. Este proceso elimina microorganismos sin necesidad de refrigeración, facilitando el almacenamiento y distribución.

los cuatro hijos de silvia peretto y federico larroque, durante el evento

Desafíos y compromiso familiar

Con 128 empleados y 150.000 litros de leche diarios, la empresa sigue apostando al país pese a los obstáculos. En 2023, enfrentaron un conflicto sindical con Atilra, que realizó un acampe en sus plantas de Suipacha y San Sebastián. Para destrabar la situación, aceptaron el reclamo gremial a pesar de que cumplían con la ley laboral vigente.

El camino no ha sido fácil. “Apostamos con fe y confianza, aunque hipotecamos nuestra casa y tuvimos dificultades para conseguir insumos durante la inflación”, relata Peretto.

Un legado que trasciende generaciones

La empresa es un esfuerzo familiar: Lucas lidera la planta de quesos duros, Matías maneja la planta de troceado y feteado, mientras que Valentina y Milagros continúan sus estudios universitarios.

“No tenemos un mecenas, todo lo hacemos a pulmón, como tantas pymes que siguen adelante sin descanso”, concluyen. Ahora, planean una nueva nave para quesos crema, untables y cheddar, consolidando un sueño que crece con cada desafío superado.

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