«Para el patrón es caro el empleado y para el empleado es poco lo que cobra»
El secretario General del CEC anunció el traslado de la jornada no laborable al lunes 29 y analizó la caída del consumo, los efectos de la importación y la debilidad salarial.

Hoy se conmemora el Día del Empleado de Comercio, cuya jornada no laborable para los trabajadores se trasladará al lunes 29 de septiembre, cuando la mayoría de los negocios cerrarán sus puertas. Así lo explicó el secretario general del Centro de Empleados de Comercio (CEC), Roque Schulz, en diálogo con NORTE.
El dirigente sindical se refirió al significado de la fecha y a la situación actual del sector, atravesado por salarios rezagados, cierres de locales, convocatorias de crisis y despidos.
EL LUNES SIN COMERCIOS ABIERTOS
«El Día del Empleado de Comercio nos encuentra en un contexto que no escapa a lo que ocurre en el resto del país, de crisis económica», expresó Schulz.
Asimismo, señaló que el traslado de la jornada de descanso responde a un acuerdo nacional y local, «para que los trabajadores puedan tener ese día libre posterior, luego de que el sindicato realice el tradicional festejo el domingo en el camping ubicado detrás del barrio Mujeres Argentinas, pasando el Golf Club».
PARITARIAS INSUFICIENTES Y SALARIOS REZAGADOS
El gremio cerró paritarias hasta fin de año, pero Schulz reconoció que «están quedando detrás de la inflación». Explicó que, si bien habían logrado un acuerdo inicial favorable, «el gobierno no lo homologó y tuvimos que hacer otra negociación de vuelta, con resultados peores». En ese sentido, adelantó que no se prevé una recomposición salarial adicional antes de fin de año.
Sobre la tensión entre empleadores y trabajadores, fue categórico: «Para el patrón es demasiado caro el empleado y para el empleado es demasiado poco lo que cobra». Una frase que resume la paradoja de un sector atravesado por la caída del poder adquisitivo y las dificultades de los pequeños comercios para sostener la nómina salarial.
CIERRES, IMPORTACIONES Y DESPIDOS
El titular del CEC advirtió que la recesión «ya empieza a sentirse en las ventas» y que «los primeros que sufren son los pequeños comercios atendidos por sus dueños o con uno o dos empleados». Al mismo tiempo, alertó sobre la situación de las textiles locales: «Cuando entran productos de afuera, compiten directamente y con el dólar bajo no hay forma; las pequeñas textiles están pasando un momento muy crítico».
En cuanto al empleo, precisó que hasta ahora «los despidos fueron pocos y en general sin causa, con indemnización completa, pero ya empezamos a notar casos en grandes empresas». La principal inquietud de los trabajadores que acuden al sindicato, dijo, es «quedarse sin trabajo, porque cada vez entra menos gente a los comercios».
Para Schulz, la incertidumbre domina el horizonte inmediato: «No tenemos forma de prever acciones si la crisis se profundiza; la única acción que nos queda es votar. Los mismos empleadores ya no pueden sostener los sueldos de sus empleados».



