Caída histórica de los activos

El Merval finalizó un mes para el olvido acumulando un rojo del 31.5%, mientas que los bonos cayeron 4,6% y el riesgo país cerró en 1.875 puntos.
Lo cierto es que ante el resultado en las PASO, el mercado tuvo una de sus peores caídas históricas. La reacción fuertemente negativa ante la alta probabilidad de que Alberto Fernández sea el próximo presidente, tuvo su contagio también en la renta fija, como también en el mercado cambiario, con un dólar que cerró la semana $55 (+21,33%). En la semana, las únicas subas del panel líder fueron ALUA (+11.7%) y MIRG (+11,2%) mientras que las peores bajas fueron TRAN (-50.7%), EDN (-49.29%), y CEPU (-44.5%).
Pasando a la renta fija, los bonos en dólares sufrieron importantes pérdidas en la semana con rendimientos que oscilaron entre 14% y 44%, con durations que van de 1 a 7 años. En cuanto al mercado cambiario, el BCRA3500 finalizó en $56.44 mientras que en el mercado minorista la divisa cerró en torno a los $58. De esta manera, el dólar saltó alrededor del 25%, en una semana colmada de incertidumbre política y financiera. En este escenario, la tasa de LELIQ quedó contra el techo del 75% avanzando 11.1 desde el 63.71% del viernes previo a las PASO.
“En Argentina hay un viejo dicho: te vas 20 días de vacaciones y pasa de todo, pero te vas 20 años y no cambia nada”. Durante este mes hubo un cambio en la cartera económica, renunció Nicolás Dujovne y asumió formalmente Hernán Lacunza, un economista pragmático y duro negociador. Para entender la actualidad económica siempre es importante realizar un repaso descriptivo. En primer lugar, la combinación de una fragilidad macroeconómica por un lado y una incertidumbre sobre la hoja de ruta de la oposición que sacó mayor cantidad de votos en las PASO por otro, dan pie a una situación política y económica a priori desordenada y crítica. El mensaje de los votantes fue contundente y hubo un voto castigo para el Gobierno, principalmente de la clase media.
Por eso tomando nota de este “reclamo” de la sociedad, el gobierno tomó la semana pasada una serie de medidas de contención social, para llevar alivio al bolsillo de los argentinos, (baja de IVA a alimentos, suba del mínimo no imponible de ganancias, aumento del salario mínimo y suba del 40% en las becas Progresar, además del congelamiento en el precio de las naftas), el efecto final de todas formas va a ser menor por el efecto inflacionario del traslado a precios de la devaluación reciente. Precisamente, la depreciación reciente fue resultado de la falta de confianza de los inversores a Alberto Fernández, principalmente por los mensajes contradictorios que muestran los principales referentes del espacio. El resultado fue un aumento del dólar que cerró a $57 y una fuerte caída en los activos argentinos (bonos y empresas). En este contexto, el nuevo ministro de economía debe preparar un plan integral para afrontar por lo menos los cuatro meses que restan hasta el 10 de diciembre.
Lo prioritario en esta agenda, será el encuentro con la misión del Fondo Monetario Internacional, la preparación de un presupuesto que debe presentarse ante el congreso y atender el reclamo de los gobernadores por el ajuste a sus ingresos consecuencia de las medidas lanzadas la última semana. Pero además del plan deberá buscar llevar tranquilidad a los inversores, principalmente luego de la baja de calificación de Fitch al cierre de la semana. Lo más importante es que el día 15 de septiembre el FMI apruebe el desembolso. Ahí está la clave de lo que viene.



