Cómo lograr una salud financiera de hierro
Los altibajos financieros no son divertidos y, a pesar de que no todos cuidamos el dinero de la misma forma, nadie quiere acabar el mes con la cuenta en números rojos y sin fondos de emergencia. La fórmula es fácil: no todos los que cuidan de su dinero son ricos, pero todos los ricos cuidan de su dinero.

Calendario financiero
Si sueles olvidar las fechas en las que debes pagar tus recibos, impuestos o facturas, elabora un calendario y asegúrate de que luego no tienes que pagar intereses de demora.
Cuotas de interés
Presta atención a las cuotas de interés. Si tienes deudas, paga primero las que tengan más intereses. De igual forma, asegúrate de que tus ahorros están en un fondo que te ofrezca los mejores intereses.
Estudia tu propios bienes
Investigar el estado de tu propio patrimonio neto es vital para cuidarlo y aumentarlo. Tendrás que sumar todos tus bienes (dinero, propiedades y otras posesiones valiosas) y restarle tus deudas y compromisos fiscales. Este es el mejor indicador del progreso que estás haciendo.
Presupuesto
Crear un presupuesto y ceñirte a él es esencial si quieres tomarte en serio tus finanzas. Puede que suponga un esfuerzo al principio, pero tendrá su recompensa más tardes.
Guárdate un 20%
Guárdate un 20% de tus ingresos mensuales para crear un fondo de emergencia o para pagar tus deudas. Te llevará un tiempo acostumbrarte a esto, pero la diferencia será notable.
Ingreso disponible
No gastes más del 30% de tus ingresos en nada que no sea estrictamente necesario. Esto debería incluir actividades sociales, comidas fuera y otras actividades de ocio.
Objetivos financieros
¿Te gustaría retirarte a lo grande? ¿Comprarte una casa enorme? ¿Irte de vacaciones por el mundo sin ningún tipo de preocupaciones? Ponte metas y asegúrate de cumplir los plazos.
Mantente positivo/a
Es cierto que todos tenemos circunstancias personales y económicas diferentes, acumulando más o menos deuda. Sin embargo, no importa cómo se encuentre tu situación financiera, siempre hay una forma de resolverla. ¡No te rindas antes de empezar!
Haz ejercicio
El ejercicio nos hace más productivos y nos ayuda a trabajar en nuestra disciplina.
Aprecia lo que tienes
Muchas personas se sienten constantemente insatisfechas porque siempre quieren más. Apreciar nuestras posesiones nos hará más felices.
Amigos
Siempre es más divertido hacer las cosas con los amigos y aún más si están en tu misma situación financiera. Evita gastar más de lo que te puedes permitir cuando salgas con un grupo de personas que tengan una mejor salud financiera que tú.
Negocia un buen salario
Si estás buscando un buen trabajo o estás a punto de renovar contrato, ¿por qué no renegociar tu salario? Un incremento de tus ingresos te acercará aún más a tus objetivos financieros.
Conoce tus derechos
Desafortunadamente, la mayoría de los trabajadores estarán desempleados al menos una vez en la vida. Si estás pasando por ese mal trago, asegúrate de que conoces todos tus derechos. Muchas personas que tienen derecho a ciertas prestaciones no las piden por simple desconocimiento.
Cuidado con los préstamos compartidos
Mantente alerta si alguien te pide firmar un préstamo en conjunto o ser su fiador/a. Esta nueva situación podría dejarte en una posición muy difícil en el futuro.
Hipoteca
La regla general es evitar gastar más del 28 % de los ingresos mensuales en la hipoteca. Si te pasas de este porcentaje verás comprometida tu salud financiera.
Evalúa las compras
Una buena forma de evaluar si realmente necesitas comprar ese artículo es pensar cuánto lo usarás y calcular el coste por tiempo de uso. Valora también la calidad y la durabilidad: ¡lo barato sale caro!
Las experiencias nos hacen felices
Recuerda que las experiencias y los viajes nos hacen más felices que las posesiones materiales.
Compra solo/a
Muchas actividades son mejores con los amigos, pero comprar no es una de ellas. La tentación de gastar más de la cuenta disminuye cuando vamos al centro comercial en solitario.
¡Hora de ahorrar!
¡Comienza hoy! No importa si el resultado es pequeño. El hecho de que consigas ahorrar algún dinero significa que el mes que viene lo harás mejor y que mejorarás progresivamente. Los ahorros te ayudarán a salir de los momentos más complicados.
Fondos de jubilación
Es muy importante que mantengas tus ahorros separados de tus fondos para la jubilación. Jamás debes gastarte el dinero del retiro antes de tiempo.
¿Aumento de salario? ¡Ahorra!
Si recibes un aumento de salario o algún ingreso extra, mantente disciplinado y ponlo en tu cuenta de ahorros o de jubilación.
Mantén una buena puntuación de crédito
Siempre es bueno mantener una buena puntuación de crédito, pues esta te abrirá las puertas a los servicios que necesites. Si no posees una buena puntuación deberás trabajar para mejorarla, comenzando por gestionar mejor tus deudas.
Tarjetas de crédito
Debes minimizar o erradicar cualquier interés innecesario, como el de las tarjetas de crédito. Además, recuerda que gastar un 30% más allá de tu límite afectará negativamente a tu puntuación de crédito.
Mantén tus cuentas separadas
¡Organiza tu vida! Mantén una cuenta para tus ahorros, otra para tu jubilación y otra para tus ingresos y gastos. Esto te ayudará a gestionar mejor tu cartera y a conseguir un mejor interés.
Tener cuentas separadas es especialmente necesario en lo relativo a tus ahorros para la jubilación. Al ser un dinero que ingresas a largo plazo y que no vas a retirar, el banco puede ofrecerte un interés mucho mayor del que normalmente conseguirás con tu cuenta normal.
Cooperativa de ahorro y crédito
Muchos no han usado nunca una cooperativa de ahorro y crédito. Compara sus servicios con los del banco y opta por el más rentable.
Toma cuidado
Los fondos de emergencias deberían ser estrictamente para emergencias, no para vacaciones espontáneas o reformas innecesarias. ¡Agradecerás tu autodisciplina!
¿Demasiados ahorros?
Si tienes más de seis meses de salarios en ahorros y ninguna deuda, recomendamos optar por algunas inversiones de bajo riesgo para que tu dinero comience a crecer por sí mismo.
Inversiones
Si posees una buena suma preparada para invertir, actúa con cuidado y nunca arriesgues más de un 5% de tu capital en una misma jugada.



