El Impuesto Global

El Impuesto Global

La mayoría de los países que negocian una revisión mundial de los impuestos a las multinacionales, respaldó los planes de nuevas normas sobre dónde tributan las empresas y una tasa tributaria global de al menos un 15%, según el anuncio tras dos días de conversaciones. 

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que tiene su sede en París, dijo que un impuesto mínimo global a la renta de las empresas de al menos el 15% podría generar unos 150.000 millones de dólares anuales más de ingresos fiscales en el mundo.

La OCDE dijo que 130 países, que representan más del 90% del PBI mundial, habían respaldado el acuerdo. 
«Con el impuesto mínimo global en vigor, las multinacionales ya no podrán enfrentar a los países en un intento por reducir las tasas impositivas», dijo el presidente de EEUU, Joe Biden, en un comunicado. «Ya no podrán evitar pagar su parte justa ocultando las ganancias generadas en Estados Unidos o en cualquier otro país, en jurisdicciones con impuestos más bajos», añadió. Las economías avanzadas del G7 acordaron una tasa impositiva mínima de al menos el 15%.

El acuerdo fue al G20 para lograr su respaldo político y los detalles técnicos se acordaron el pasado mes de octubre para que las nuevas reglas puedan implementarse para 2023, según un comunicado de los países que respaldaron el acuerdo. Entre los nueve países que no firmaron están miembros de la UE con impuestos bajos, como Irlanda, Estonia y Hungría. 

Al calificar el acuerdo como el pacto fiscal internacional más importante en un siglo, el ministro de Finanzas francés, Bruno Le Maire, dijo que tratará de ganarse a los que aún se resisten. «Les pido que hagan todo lo posible para unirse a este acuerdo histórico que es ampliamente apoyado por la mayoría de los países», destacó Le Maire, que agregó que todas las grandes corporaciones digitales estarán cubiertas por el acuerdo.

La nueva tasa impositiva mínima de al menos el 15% se aplicará a las empresas con un volumen de negocios superior a 750 millones de euros y solo estaría exenta la industria naviera.Con el primer pilar, concebido en particular para la actividad digital, pero que no se limitará a ese sector, estarán todas las compañías con una facturación mundial superior a los 20.000 millones de euros y con una rentabilidad superior al 10 %. Todos los países en los que esos grupos obtengan ingresos superiores a un millón de euros, tendrán derecho a recibir una parte del impuesto que habrán de abonar. 

La OCDE ha calculado que con ese procedimiento se van a redistribuir más de 100.000 millones de dólares anuales. El segundo pilar se aplicará a las empresas con una facturación de al menos 750 millones de euros a las que se aplicará un tipo mínimo del impuesto de sociedades de al menos 15 %.