La Inteligencia artificial no desplazará al hombre

La Inteligencia artificial no desplazará al hombre

Hay mucha inquietud respecto a que el desarrollo de la Inteligencia Artificial (I.A.) desplazará al hombre en un futuro, sino que en verdad, éste se convertirá en el “director” de la información que las máquinas generen.

Las máquinas e innovaciones tecnológicas no son capaces de realizar todos los procesos por sí mismas, es imposible que una máquina generalice y pueda hacer todo por sí sola.

Se pueden volver más precisas y certeras que un humano, pero no comprenden el contexto de lo qué están haciendo. Estas tecnologías pueden analizar grandes volúmenes de información en poco tiempo, priorizar los datos valiosos y evaluar la importancia que tienen sin la intervención humana.

Sin embargo, las máquinas “no tienen capacidad de razonar” como sí lo hacen las personas desde que son niños. El temor ante el poder de las tecnologías del futuro “es comprensible” porque la ciencia ficción impone  una idea preconcebida de lo que es la I.A. y cómo las máquinas pueden ir contra los humanos, pero por ahora no es posible llegar “a ese nivel”.

Hoy no tienen ese grado de poder razonar como lo hace un humano. Por ejemplo la tendencia en materia de salud es “la descentralización del control” que tienen los médicos. La gente va a tener herramientas para monitorear su propia salud y mejorar su estilo  de vida.

En poco tiempo habrá aplicaciones que usen I.A. para obtener información acerca del ADN que anticipen problemas de salud y aconsejen al paciente qué puede hacer para aumentar su expectativa de vida y permitirán tener cierta “independencia de su médico”.

El médico tendrá la función de ser el director de tu salud, pero tú puedes ser el operador y hacerte tus chequeos rutinarios, tener herramientas que te hagan entender qué significan tus resultados y el médico deberá allegarse de mecanismos tecnológicos que le ayuden con el diagnóstico de manera rápida y efectiva, para decidir qué tratamiento y qué herramientas puede utilizar el paciente.

Mediante ingeniería genética, han ideado un fluido corporal que diagnostica  enfermedades, cuyos resultados pueden ser interpretados mediante un teléfono inteligente, permite que trabajadores comunitarios, nutriólogos, enfermeros o personal que trabaja en comunidades remotas, sepan por dónde va la enfermedad y puedan tomar decisiones más rápidas y oportunas de la salud de un paciente.

Esto evitaría que personas que viven en comunidades rurales o de difícil acceso tengan que trasladarse a otro lugar para realizarse pruebas o análisis y puedan hacerlo en su lugar de origen economizando tiempo y recursos.