Las acciones argentinas resucitan, pero con el mayor riesgo país en 100 días
La guerra en Medio Oriente sigue marcando el ritmo de los negocios mundiales, con otro día en el que el petróleo volvió a subir. Eso plantea más inflación mundial, con tasas altas por más tiempo. Y generó un resbalón en la Bolsa de Nueva York, que pasa a ser la que más baja en lo que va de 2026. El dólar global es tomado como refugio, y el billete verde también se despertó a nivel local. El BCRA compró muchos dólares, pero terminó perdiendo reservas. En títulos, los bonos siguen flojos y el riesgo país sube. Mientras que la Bolsa porteña y las ADR argentinas en NY anotaron otro muy buen día. Las tasas bajan y el carry trade entra en un cono de sombras.

Con un paso en falto del ministro Luis Caputo, ya que desde hace rato busca evitar ir a buscar financiamiento a Wall Street porque la Argentina allí tiene que pagar alta tasa de interés, la secretaría de Finanzas esperaba realizar hoy otra exitosa licitación revancha de los Bonares 2027 y 2028, y las tasas que pagó fueron las mismas que se aplicaron el viernes pasado, pero esta vez el dinero recaudado fue bastante menor, casi mínimo.
Así, en un mercado de capitales chico como es el argentino, y con una sociedad sigue teniendo al dólar como unidad de cuenta principal, el bajo financiamiento obtenido hoy por Economía revela que la Argentina va a tener que hacer un gran esfuerzo, y muy rápido, para lograr convencer a los inversores internacionales, colocando en NY un bono argentino que permita rolear deuda, porque en 2027 el vencimiento de compromisos es enorme, y el tiempo que falta para ese momento es ciertamente escaso.
Confiado en que iba a lograr captar al menos otros US$ 300 M, hoy se concretó la licitación revancha de los Bonares nuevos, y el resultado fue ciertamente escaso. Con 684 ofertas, hubo ofertas por apenas US$ 132 M en total y se colocaron US$ 131 M en los Bonares 2027 y 2028. En detalle, por el bono del tesoro nacional en dólares estadounidenses 6% con vencimiento 29 de octubre de 2027 (AO27 – reapertura) se tomaron solo US$ 97 M pagando una tasa del 5,12% anual. Mientras que por el bono del tesoro nacional en dólares estadounidenses 6% con vencimiento 31 de octubre de 2028 (AO28 – nuevo) se captaron US$ 34 pagando una tasa del 8.86% anual.
Esta situación llegó de la mano de otro día con fuerte viento en contra desde los mercados internacionales. Ya que el Presidente de EE.UU. Donald Trump sigue repitiendo que la guerra con Irán está ganada, amenazando con un inminente avance de tropas norteamericanas en territorio iraní. Pero la respuesta que dio el mercado demuestra que se le cree cada vez menos al mandatario de la Casa Blanca, ya que el petróleo siguió escalando: subió otro 3,5%, al puntos que la variante WTI terminó a 103,90 dólares y la versión Brent cerró el día a nada menos que 108 dólares.
Esto genera una gran tensión internacional, porque se empieza a comprender que Trump no encuentra una salida sencilla al conflicto. Es posible que dure más tiempo que el que había anticipado. Y con un petróleo cada vez más caro hay riesgo de más inflación en todo el planeta, lo cual derivará en tasas de interés altas por más tiempo, con chance incluso que deban subir más, lo cual genera expectativa de estanflación, y alta aversión al riesgo, algo completamente contraproducente para la Argentina.
En línea con esta tensión, los inversores globales volvieron a buscar refugio en el dollar global como reserva de valor, sin confiar tanto ni en el oro, ni en la onza de plata, en un día en el que las criptomonedas lograron repuntar apenas, resistiendo, pero sin convertirse por ahora en el «oro digital» que los criptoadictos esperaban absolutamente confiados, con una respuesta frente a sus narices: el Bitcoin vale apenas US$ 66.000, es decir exactamente el mismo precio que tenía hace un año y medio.
Este proceso de aversión al riesgo, vuelve a potenciar la demanda de dólares de parte de los argentinos, tanto que en el mercado cambiario local anotaron firmes subas el blue y los dólares oficiales, en tanto que los dólares financieros estuvieron más tranquilos. El BCRA, mientras tanto, logró la segunda mejor compra diaria de dólares en el mercado local, pero, así como los dólares llegan, los dólares se van, ya que el país tiene que seguir realizando pagos de deuda, el mercado de crédito local es ínfimo y el mercado internacional está cerrado.
Esto tuvo una respuesta dual con los títulos argentinos. La Bolsa de Buenos Aires y, sobre todo, las ADR argentinas que cotizan en NY volvieron a tener un muy buen resultado, en un día en el que Wall Street volvió a tropezar, convirtiéndose en la Bolsa que más baja en lo que va de 2026. Y, mientras la Bolsa local resucita, los bonos argentinos volvieron a tener un día flojo, por lo que el riesgo país subió otras 22 unidades, hasta 637 puntos básicos, el mayor nivel de los últimos 100 días.
Esta situación se dio en un día en el que las tasas largas de EE.UU. dieron un paso atrás: se pagó 3,7% anual a 1 año de plazo, 3,9% anual a 5 años, 4,3% anual a 10 años y 4,9% anual a 30 años. Y, como consecuencia de la tensión geopolítica, en el exterior el dólar subió 1% en Chile, 0,7% contra la libra, 0,5% contra el euro, 0,2% en Brasil y 0,1% en México y Suiza, no cambió en China y bajó 0,3% en Japón.
En el mercado cambiario local, en tanto, los billetes verdes parecen ir despertando. Con el dólar oficial a $ 1419,32, el BCRA compró US$ 208 M en el mercado local, pero al final del día la autoridad monetaria perdió reservas por US$ 331 M. Y, con eso, el dólar oficial subió $ 14,89 hasta $ 1419,32, el dólar blue subió $ 10 hasta $ 1425, el dólar senebi subió $ 11,58 hasta $ 1423,40, el dólar mep subió $ 2,87 hasta $ 1432,51 y el contado con liqui bajó $ 14,41 hasta $ 1465,18. Por lo que la brecha entre el oficial y el blue fue del 1% y la brecha entre el ccl y el mayorista fue del 5%.
Buena parte de esta suba del dólar tuvo que ver con un carry trade que está en pleno momento de desgaste. A las puertas de la baja de encajes que regirá desde pasado mañana, sigue bajando la tasa de los plazos fijos: por plata chica bajó de 24,4 a 24,1% anual (20% en bancos grandes y 29% en bancos chicos) y por plata grande bajo de 29,7 a 29,5% anual. Y como los argentinos esperan una inflación anual del 33%, en este momento todas las tasas de los plazos fijos son negativas contra el poder de compra y empiezan a mostrar inquietud respecto del resultado anual que terminará mostrando el precio del dólar.
Mientras tanto, sin que haya ni volumen ni entusiasmo para seguir tomando los dos nuevos títulos en dólares (los Bonares 2027 y 2028), con más negocios, los bonos argentinos bajaron 0,1% por lo que el riesgo país subió 22 unidades, hasta 637 puntos básicos.
En papeles privados, por tensión inflacionaria y por expectativas de un crecimiento más pobre que el imaginado hasta hace poco, hubo cierre mixto en la Bolsa de Nueva York, ya que el Dow subió 0,1%, el S&P bajó 0,4% y el Nasdaq descendió 0,7%. En tanto que la Bolsa de San Pablo subió 0,5% y la Bolsa de México subió 0,6%.
En cambio, al mercado bursátil local le fue muy bien. Con $ 164.337 M operados en acciones y $ 224.285 M en cedears, la Bolsa de Buenos Aires subió 2,6%. Mientras que las ADR argentinas que se transan en NY mostraron una suba en bloque del 1 al 5% para Loma negra, Central Puerto, Bioceres, Pampa E, IRSA, BBVA, YPF, Supervielle, Cresud, Macro Mercado libre y Galicia.
Finalmente, en commodities, el petróleo sigue inquietando a todo el planeta, ya que tuvo una nueva suba del 3,5%. En tanto, los metales preciosos estuvieron apenas sostenidos, con una suba ínfima. En metales básicos, el cobre y el níquel se movieron poco, pero la estrella del día fue el aluminio, un insumo electro intensivo (petróleo-dependiente) que terminó anotando un salto del 4,8%, acercándose nuevamente a valores máximos. En granos, en Chicago el trigo y la soja tuvieron subas mínimas, y el maíz sufrió un tropezón. En Rosario hubo mejoras para el sorgo, el trigo y la soja, en tanto que el girasol y sobre todo el maíz retrocedieron. Y, por último, hubo una suba escasa del 0,5% para el Bitcoin, con alzas mayores en el resto de las criptomonedas.



