Liderar un equipo de trabajo en crisis

Liderar un equipo de trabajo en crisis

Liderar un equipo de trabajo en crisis

Es sabido que a raíz de la crisis económica que Argentina atraviesa, los despidos se convierten en algo frecuente dentro de las empresas y organizaciones. Reina un clima de incertidumbre, la presión y miedo a ser despedidos en cualquier momento, produce malestar, desmotivación y preocupación, genera un estrés constante que desemboca, a su vez, en la falta de concentración, irritabilidad y en un rendimiento no del todo productivo.

A las tareas habituales de los empleados, se le suman la de los compañeros de trabajo que han sido desvinculados de sus puestos, generando entonces la necesidad de tener que cumplir una mayor cantidad de horas de trabajo, así como tareas diversas y muchas veces desconocidas. La planificación del trabajo, los profesionales y empleados deberán reinventarse con el paso del tiempo, ya que en la crisis económica perduran quienes han logrado ajustarse a la nueva realidad.

Cada vez más, las empresas requerirán profesionales capaces de adaptarse y ser multifuncionales, especializados en diversas áreas y expertos en transformarse de un puesto a otro. Mientras para algunas personas, la incertidumbre supone consecuencias físicas y psicológicas, para otros puede conformar un escenario para generar una adecuada toma de decisiones. Ante la incertidumbre, es esencial aceptar la situación inevitable y reaccionar con menos alarma y angustia. Aceptar no significa resignar, es poner sobre la mesa la realidad para asimilar lo mejor que se puede la situación que se está viviendo. Esto nos permitirá saber qué cosas podemos cambiar dentro de nuestra área de acción y cómo vamos a encarar el nuevo escenario laboral, a pesar del la tristeza y las dificultades.

En escenarios tan desfavorables como los actuales, es de suma importancia que quienes lideran equipos de trabajo sepan poner el foco en aquellas variables que ayudarán a quienes conservan sus puestos de trabajo, para potenciar su bienestar y rendimiento. Se necesitan organizaciones que consideren los intereses de las personas, la autoeficacia, la confianza y el apoyo en el lugar de trabajo, un clima laboral de colaboración y el compromiso a través de la consideración de sus propios intereses resultan claves en estos tiempos. Entonces ¿qué recursos pueden implementarse para lograr resultados positivos en medio de una crisis organizacional?

1.- Modificar paradigmas: Cambiar el foco de atención es lo que habilita a pensar diferente, de mirar el escenario desde otra óptica más global y menos cortoplacista. Observando diferente se puede tomar otro tipo de decisiones que tal vez hasta el momento, no estaban barajadas.

2- Salir de la inercia: Si justamente la inercia trata de alguna manera de mantener el statu quo y funcionar en automático, estos periodos de crisis son los que invitan a abrirse a nuevas posibilidades y desafíos. Para eso es importante trabajar en la creatividad y la flexibilidad.

3- Adquirir responsabilidad: Transmitir esta concepción y vivenciarla, es fundamental. Para poder salir de los argumentos que estancan, en los cuales la “culpa” viene acarreada de otros sectores.

4- Más y mejor comunicación: Permitir más que nunca el diálogo, la expresión de lo que se siente, los temores e incertidumbres, que pueda hablarse de lo que está sucediendo y entre todo el equipo buscar soluciones o maneras de transitar lo mejor posible estos momentos.

5- Reconocimiento de las emociones: Ayuda a reducir o eliminar sus síntomas y mejorar el ambiente de trabajo. Ese miedo, provocado por la falta de comunicación hacia el empleado, genera ansiedad, angustia, ataques de pánico, etc. por lo cual hay que trabajar en la transformación de esos estados emocionales.

6- Valorar lo que cada uno puede aportar: El día a día nos distrae, entristece, aturde, por lo tanto reconocer y estimular hará un equipo de trabajo más seguro, acompañándolo en este nuevo escenario.

7- Capacitación, formación y motivación: Incluir la participación de un psicólogo para mejorar el bienestar de los trabajadores, en la salud de la organización, que afectará positivamente a su rendimiento en el mercado.