Post canje el riesgo país cae

Post canje el riesgo país cae

Durante la jornada del jueves 10/09, el riesgo país verificó una espectacular compresión de 49,5%, partiendo en la apertura en 2.147 puntos para cerrar en 1.083 puntos básicos. Los motivos de esta caída se explican en la incorporación de los nuevos bonos argentinos ley extranjera al índice EMBI+ Argentina, desarrollado por el JP Morgan para evaluar el riesgo del país.

Los nuevos bonos en dólares producto del canje internacional y local, liquidados el 04/09 y 07/09 respectivamente, empezaron a cotizar esta semana en los plazos normales de mercado. Cabe mencionar que esta semana los nuevos bonos tendrán liquidez en el mercado argentino únicamente en la modalidad de pesos, ya que CNV interpretó que al ser bonos nuevos todos deberían realizar el parking de 5 días hábiles previo a vender contra los dólares. Esta restricción normativa será superada la semana próxima y los títulos estarán cotizando totalmente en condiciones normales.

No obstante lo anterior, a partir de cálculos de un dólar MEP/CCL teórico y en función de la cotización en pesos de los distintos bonos, se pudieron observar tasas internas de retorno entre 10,5% y 12,5%, en línea con lo evaluado durante la reestructuración. En ese sentido, la buena noticia es que por primera vez en muchos meses volvimos a tener una curva soberana en dólares y con pendiente positiva.

La pregunta que empieza a escucharse en las distintas mesas es: ¿Los bonos argentinos en dólares vuelven a ser una alternativa para invertir en dólares? Considerando que la mediana histórica del riesgo país de Argentina es en torno a los 750 puntos básicos y que, por otro lado, dos de las calificadoras de riesgo más importantes (Standard & Poor´s y Fitch Ratings) sacaron al país de la calificación de “default selectivo” o “default restringido” para pasarlo a “CCC”, categoría de crédito que asigna en promedio un costo de deuda de 8,5%, generan expectativas positivas para inversores con perfiles agresivos.

Es decir, la estrategia de estos inversores sería posicionarse en los nuevos bonos buscando oportunidades ante una posible compresión de tasa de interés que termine repercutiendo en una suba potencial de los precios de los bonos.