Editorial

El exitoso tiene actitud

Si alguien pregunta: ¿Quién es exitoso y por qué? La respuesta es… “el que tiene más actitud”.

Actitud es decisión, aguante, es comprometerte con tu futuro cada día, no por un día ni por un mes, sino por años, es el tipo de comportamiento obediente y disciplinado necesario para el cumplimento de metas de largo plazo, es una combinación de perseverancia y pasión.

La perseverancia tiene que ver con la disposición que tenemos para trabajar duro de manera sostenida en el tiempo. Incluye un sentido de dirección, determinación, esfuerzo y resiliencia. También es fundamental tener pasión: generalmente asociamos la pasión con entusiasmo, euforia o intensidad, sin embargo, cuando se trata de alcanzar nuestros sueños o ser exitosos en el cumplimiento de nuestras metas de largo plazo, pasión más bien se refiere a compromiso y consistencia en el tiempo, trabajar en algo que te importa lo suficiente como para mantenerte fiel, no sólo enamorarte de lo que haces, sino permanecer enamorado.

Cuando las cosas se ponen difíciles o las soluciones nos evaden, la pasión y la perseverancia son los motores que nos impulsan a continuar. ¿Quieres saber si tienes Actitud? Una de las primeras preguntas que surgen ante características personales, es si son genéticas –las traemos programadas de fábrica- o podemos entrenar para desarrollarlas? Ambas cosas ya que la Actitud tiene un componente genético, pero también es un músculo que podemos fortalecer y hacer crecer.

Siguiendo nuestra curiosidad y explorando aquello que llama nuestra atención, podemos descubrir nuestra pasión y perseverancia. Una manera de ser perseverante es teniendo la disciplina para intentar ser mejores en lo que hacemos cada día, resistiendo a la comodidad y saliendo de nuestra zona de confort. Una práctica deliberada requiere de un objetivo claro que te obligue a estirarte, concentración, esfuerzo, retroalimentación informativa e inmediata, repetición con reflexión y refinamiento.

¿Por qué estás dispuesto a batallar?. Las metas retadoras son importantes pues canalizan nuestra energía, pasión y nos dan sentido de dirección. Las personas que tienen Actitud son aquellas que establecen metas personales desafiantes; si las metas fueran fáciles, la  Actitud estaría sobrando. Cuando nos sentimos felices, resolvemos problemas más complejos, retenemos y recuperamos más rápido la información, detectamos oportunidades, funcionamos mejor, etc. Esto agiliza el cumplimiento de nuestros objetivos. Es más fácil ser exitoso, cuando trabajamos primero en ser felices. Las personas con Actitud generalmente toman riesgos porque se saben auto-eficientes.

Tienen confianza en que lograrán resolver los retos que aparezcan en el camino hacia la meta. No es que no tengan miedo, más bien es que no visualizan un escenario donde no puedan salir adelante. También la humildad intelectual tiene que ver con mostrar curiosidad, disposición para aprender de los demás, vulnerabilidad, capacidad para recibir retroalimentación y apertura para escuchar ideas nuevas o diferentes, la postura de sabelotodo no alcanza para mucho.

Además, detrás de casi todas las historias de éxito hay muchos intentos, muchos rechazos y muchas fallas lo cual requiere de paciencia. Cuando nos topamos con una persona muy exitosa –empresarios, deportistas, artistas, músicos, líderes mundiales- tendemos a quedarnos con la foto final y nos olvidamos de ver la película entera.

La buena noticia es que podemos desarrollar esta habilidad en nosotros mismos, nuestros hijos, estudiantes y en las personas con quienes trabajamos, por lo tanto cualquier persona que ande persiguiendo un sueño necesita una buena dosis de Actitud.

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