Tenemos el deber de liderar este 2022

Habiendo pasado otro año casi perdido y aprendido, quienes integramos “Economía y Finanzas” estamos convencidos que todos y cada uno de los argentinos por igual, podemos ser los líderes del cambio que necesita nuestra Argentina y en forma imperiosa, empezando por recuperar y resaltar ciertas virtudes: honestidad, fortaleza, humildad, sacrificio, trabajo, confianza y tantas otras que parecieran de otra época. Ahora bien, las cualidades esenciales que debe poseer un verdadero líder, son entre otras:
Proyectar confianza en lo que hacen: los mejores líderes no sólo son confiables, sino que su confianza es contagiosa, los demás se sienten atraídos naturalmente hacia ellos, buscan su consejo y como resultado se sienten más seguros.
Ser positivos y optimistas: son una fuente de energía positiva. Se comunican fácilmente. Son intrínsecamente útiles y genuinamente preocupados por el bienestar de otras personas.
Ser honestos y confiables: los líderes también tratan a las personas de la misma forma en la que ellos desean ser tratados. Son extremadamente éticos y creen que la honestidad, el esfuerzo y la fiabilidad son la base del éxito.
Ser organizados y centrados en sus objetivos: los líderes piensan en los múltiples escenarios de sus decisiones y los posibles impactos que éstas podrían tener.
Están dispuestos a tomar decisiones difíciles e impopulares: entienden que en ciertas situaciones deben tomar decisiones difíciles, pero oportunas que ayudan a toda la organización.
Saben qué sucede dentro y fuera de su organización: se comportan de una manera distinta a los demás. Lo hacen de una forma que les permite mantener una perspectiva objetiva de todo lo que sucede en su organización.
Simpatizan profundamente con su gente: los líderes elogian en público, pero abordan los problemas en privado y con una preocupación genuina. Guían a través de desafíos, buscando soluciones para lograr el éxito de la organización.
Delegan responsabilidades y confían: los líderes asumen la responsabilidad del desempeño de todo su equipo, incluso el suyo. Cuando las cosas van bien, alaban. Cuando surgen problemas, buscan soluciones.
Inspiran a quienes los rodean: Si se junta todo lo anterior, se verá que lo que emerge es la imagen del líder inspirador: alguien que se comunica de manera clara, concisa y motiva a todos a dar lo mejor de sí mismos.
En fin, los líderes desafían a su gente estableciendo estándares y expectativas altas, pero alcanzables y luego les brindan el apoyo, las herramientas, la capacitación, la flexibilidad y el ejemplo necesarios para que alcancen sus propios objetivos y sean mejores. Así, desde “Economía y Finanzas” creemos que con estas mínimas cualidades, podremos contar con líderes que nos harán crecer, esperando un 2022 positivo y fructífero.



